Hoy, en el Carlos Belmonte, no hemos sido testigos de un partido de fútbol por parte de los nuestros, sino de un esperpento desolador que sucumbe hasta al más forofo. ¿Dónde está la causa? Muy sencillo.
Hemos presenciado nuevamente un tímido "quiero pero no puedo" en el que este equipo está ahogado desde la temporada pasada fruto de errores de patio de colegio, de concentración, de carácter y de falta de ideas que el aficionado pide que sean renovadas a gritos. Jornada tras jornada, estos gritos se van agrandando con el fin de querer provocar un cambio drástico que resucite al equipo navarro de antaño.
Como ya mencioné y desglosé en mi anterior crónica "Cada mochuelo a su nido", Osasuna no debe renunciar a sus señas de identidad que le llevaron a dónde le llevaron y no debe estancarse en el juego "bonito" de toque plano desechando el juego práctico y rápido por banda. Y sin ir más lejos como ya hice la semana pasada, me remito al partido del Benito Villamarín en el cual el Deportivo Alavés logra adelantarse en el marcador gracias a una gran internada por banda y un gran centro que Juli materializa con un elegante remate, derrotando así el juego plano bético. Dicho esto vuelvo a insistir, quiénes mejores que Álex Berenguer y Kike Barja para materializar este tipo de sistema.
Muchos mencionáis y os preocupáis por el tema de los 7 profesionales que tienen que estar en el campo pero con la entrada de éstos (Álex y Kike) nos basta; dos flechas que provocarían el cambio drástico que necesitamos, la renovación ansiada y que tanto los resultados como la falta de carácter y actitud del equipo ponen en evidencia.
No debemos poner de impermeable ni las bajas, ni la marcha de los internacionales, ni otras excusas a los errores de bulto protagonizados por una desastrosa planificación deportiva que parten en la secretaría técnica y desembocan en el cuerpo técnico.
Es inconcebible que un 11 titular formado por un lento Miguel De Las Cuevas, un desaparecido Roberto Torres, un Kenan Kodro desubicado o un Javad Nekounam en la luna de Valencia vaya a provocar ocasiones para "asustar" al rival.
Y finalmente, si Iñigo De Frutos no está para debutar, ¿Miguel De Las Cuevas, Roberto Torres, Sisinio González... están para jugar?
Señores rojillos, tocados y hundidos. En el Titanic quedaron supervivientes pero de este buque rojillo lleno de fugas no sé si saldrá alguno.
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