domingo, 27 de septiembre de 2015

Jabatos

Cuenta la leyenda que Córdoba, en la antigüedad, estaba rodeada de grandes campos que proporcionaban alimentos para autoabastecer a toda la población. Sin embargo, sus agricultores tenían que convivir con los continuos ataques de los jabatos que merodeaban sin escrúpulos por las colinas cordobesas. Los blanquiverdes junto a su inseparable sombrero establecían todo tipo de inconvenientes para evitar el salto de los jabatos a las huertas que tan importantes eran para sus habitantes. Con el paso del tiempo, los jabatos maduraron y cada vez eran más listos. Se cuenta que crearon un plan y se organizaron formando un equipo sólido e infalible para el ataque. Una noche, Córdoba no fue verde y del color de sus alimentos, tanto sus campos como sus calles quedaron ensangrentadas del color más escarlata.

Algo parecido sucedió ayer en el Sadar. Los jabatos y los no tan jabatos, a raíz del sufrimiento desesperante de la temporada pasada, se están haciendo cada vez más fuertes, se están nutriendo de ideas claras y sustentadas en Segunda División y sobretodo están construyendo una familia sana. Y como en todo grupo, existe un líder con nombres y apellidos. Un líder carismático como si del propio rabino de la Mezquita de Córdoba se tratara. Enrique Martín Monreal tiene claros los ejes a mezclar, al menos, en este inicio de campaña. Entre sus premisas más importantes destacan:
  1. La veteranía con un Nauzet Pérez muy seguro bajo palos y un Nino que no marcará goles, pero que ejerce como "aguafuerte" ayudando al centro del campo.
  2. El equilibrio con el Oier más trabajador y que presiona a las líneas de arriba con el fin de provocar el pelotazo del rival.
  3. La juventud más descarada y con más desparpajo de la categoría con Miguel Olavide, Álex Berenguer y Mikel Merino como creadores y revolucionarios de partidos. No olvidar que los dos primeros se tuvieron que enfrentar a uno de los cuartetos más potentes de Segunda con dos laterales difíciles de superar como Stankevicius, viejo conocido del Sevilla, y el "trota-equipos" Domingo Cisma que sonó para el equipo rojillo. Y tampoco olvidar el trabajo inconmensurable de Mikel, una vez más asfixiado por el rival (ayer por Sasa Markovic y Rafa Gálvez). 
  4. La magia con un Roberto Torres encargado de encender las almenaras en Osasuna e inspirar al resto de sus compañeros con ilusión, calidad, salida de balón, pases rasos al pie y disparo.
  5. ¡Y cómo no! La solidez defensiva que está siendo la mayor culpable de los 13 puntos de 18 posibles hasta ahora. Y en este punto, me gustaría destacar no como siempre a David y a Unai, sino a los hermanos Flaño. Los de Noain están entendiendo cada vez mejor cual es su labor en defensa y ayer lograron anticiparse a todas las jugadas de peligro ante novias con las que no era muy agradable bailar. ¡Pim, pam, pum! ¡Ahí va Javier! Internadas de mérito con algún centro que pudo terminar en gol.
Antes de terminar, nombrar a un hombre más que completo y que, a mi modo de ver, debería entrar en las segundas partes con el fin de manejar el resultado y sobretodo el juego del rival: Adrián Cruz

Señores rojillos, ayer se consiguió un punto que tal vez supo a poco debido a que sólo faltó el premio más sabroso tanto para un jabato como para cualquiera. Lo que está claro, una jornada más y ya van seis, es que Osasuna se hace Osasuna y los jabatos se hacen jabalíes. Próxima parada, Lugo. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

A, B, C

A veces, basta con ser uno mismo. A veces, basta con la simplicidad, la eficiencia y el "a, b, c". Y este "a veces", Osasuna lo está convirtiendo en un "muchas veces". No es casualidad que los de Martín lleven cuatro victorias de cinco posibles y vayan hilando ideas sin pavor.

Tras una semana movidita en la ciudad a orillas del Ebro, Ranko Popovic tiró de urgencia y alineó al almirante esperado, Jesús Vallejo, y a los tres marineros -Hinestroza, Aria Hasegawa y Jaime Romero- con el fin de sortear la marea rojilla que estuvo presente en la Romareda, ¡y de qué manera! Los de Tajonar tuvieron que abrir el armario plagado de meritocracia por las bajas. Maikel Mesa en el medio sustituyendo a un tocado Merino, y Miguel Flaño atrás reemplazando a un lesionado David. Sin embargo, fueron fieles al " ser uno mismo" y no perdieron su condición.

Nauzet y Unai García pararon la "A" realizando una soberbia actuación que evitó el empate maño en más de una ocasión. Maikel y Oier recuperaron la "B" cortando las transiciones y el juego del centro del campo (Wilk-Dorca) y del media punta (Aria). Finalmente, fue Roberto Torres el que tiró de "C" para sentar a su marca y meter un pase raso medido para que el aguador Nino empujara el balón al fondo de la red. ¿Por qué aguador? Dícese del ciclista encargado de repartir entre sus compañeros de equipo bidones de agua que le da el vehículo de asistencia. ¡Pim, pam, pum! Cuando el equipo más ahogado estaba, fue Nino el que bajaba hasta el centro con el objetivo de oxigenar el juego rojillo. ¡Chapeau!

¡Ah! Y como en toda clase, siempre estará el alumno más zoquete al que siempre le ponen una "E" en el examen. Kenan Kodro no entendió lo que Martín le pidió y se notó en exceso.

Señores rojillos, mientras funcione el "a, b, c" y la fidelidad al esfuerzo y a una idea, no cambiemos de letras. El abecedario de Osasuna no sólo triunfa en la pizarra, también en el campo. Próxima parada, Córdoba.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Vuelo alto

Lejos está la penumbra de la antigua fortaleza. Parece ser que la bruja que llegó a finales de la temporada pasada se ha convertido en cazafantasmas para lavar las paredes rocosas ennegrecidas del vestíbulo rojillo. ¿Cómo adecentar unos muros quemados y triturados por culpa de la falta de criterio? Muy simple. Llámenlo como quieran. Somos un grupo competitivo y sobretodo sabemos lo qué hacer, el cómo, el dónde y el cuando. Antes del sábado, el posible fantasma era el Leganés, aunque un poco menos fuerte que el de la campaña pasada por sus pérdidas notorias. Sin ir mas lejos, la de su delantero estrella (Chuli), hoy en el Almería, y la de su mediocentro creador (Javier Eraso), hoy en San Mamés.

El equipo de Asier Garitano repetía once con respecto a las dos anteriores jornadas -Córdoba y Zaragoza-, y por lo tanto copiaba el sistema, un 4-4-2. Osasuna formó con cuatro defensas, línea en la que tanto David como Unai están mucho más cómodos y compactos. El duelo de caballeros arrancó. Una primera parte tediosa en la que el conjunto pepinero tuvo la mejor ocasión de batir al caballero rojillo. Sin embargo, el caballero formado con mimbres auténticas de Segunda gracias a un gran trabajo de Martín Monreal sostuvo al Leganés y controló cada movimiento y diablura de las líneas de arriba, en concreto a Eizmendi y Borja Lázaro.

¡Pim, pam, pum! Falta a favor, colocación de balón y excelso gol de falta directa del mariscal Torres. Tras el 1-0 y el descanso, personalmente, tenía miedo de que Osasuna no pudiera resolver el duelo como le ocurrió en Almería. Es más, cuervos de gran calibre se aproximaron a las almenas de las torres nublando el sol y por consiguiente, la vista del caballero rojillo. El caballero pepinero recompuesto y con elegancia se sacó un as de la manga aprovechando la monotonía de Osasuna y el fallo entre la defensa y el portero. Se pudo evitar.

Lo que muchos no se dieron cuenta, y menos en el banquillo del Leganés, fue que el cambio iba a ser terriblemente mortal para ellos, y brutalmente satisfactorio para el caballero con armadura escarlata. Osasuna tomó la posesión del partido y Martín volvió al sistema con cinco atrás. Una cosa llevó a la otra y "Kodrazo" en tres minutos.

Señores rojillos, vuelo alto y encendiendo las almenaras. Osasuna está demostrando que con el entrenamiento a entrenamiento, la unidad, la ilusión y las ganas se puede creer en metas mayores. Sin embargo, no debemos encender nosotros, la afición, esas almenaras ya que sino caeremos en un fallo que podría ser demoledor. Solamente un detalle, cuando nos confiamos, somos muy malos. Próxima parada, Zaragoza.


lunes, 7 de septiembre de 2015

Ilusión

Hace tiempo que nuestro Osasuna a base de intensidad, competitividad, kozkor y humildad no despertaba tanta ilusión. Sin embargo, el ilusionista con su instrumento lo han logrado. Martín y la cantera rojilla en gran medida, por tercera vez consecutiva están consiguiendo renacer al león atenazado y dormido de angustia. Partido muy completo con cambio de sistema ante uno de los gallitos de la categoría.

Un equipo hecho y derecho con un presupuesto cercano a los veinte millones y un estilo basado en la posesión cantaba con la voz afinada antes del partido. Los tenores de alta clase como Chuli, Fatau, Dubarbier ó Quique dejaban entrever sus inmaculadas corbatas. Los navarros, de lo clásico a lo clásico. Osasuna pasó del 5-1-2-2 habitual al doble pivote con cuatro defensas por detrás y una línea de tres con un palomero solitario. El objetivo no era más que el de robar el balón al equipo de Sergi y conseguir explotar el velocímetro en las contras.

Tan arrollador era el brillo de las corbatas almerienses en los aledaños de los Juegos del Mediterráneo como exquisita la puesta en escena de Osasuna en el partido. La presión entre líneas con Merino y Oier no dejó margen de maniobra a Fatau, Montoro y Eldin entre otros, y la agresividad de la línea de tres con Pucko, Torres y Álex dio lugar a constantes recuperaciones en 3/4 de campo rival. Así llegó el gol, robo y carrerón de Berenguer para abrir a banda. ¡Pim, pam, pum! Gol del esloveno.

Todo pintaba de color rojillo hasta que el nuevo sistema sufrió el cambio a la vieja usanza. Berenguer por Aitor, y vuelta al sistema "made in Campanas". El Almería comenzó a encontrarse cómodo ya que pudo aplicar lo trabajado y colocarse el pie cambiado en su sitio tras la jugarreta de Martín. Anticipación a la defensa y gol de Chuli para establecer las tablas en el marcador. Martín no se rindió y quitó a un pivote defensivo, Oier, para meter a Olavide, chaval que estuvo a un milímetro de marcar el 1-2. Sin embargo, Merino se quedó muy sólo y sufrió la asfixiante presión del centro del campo almeriense. 2-1, y al traste todo el trabajo.

Señores rojillos, donde hay mata, hay patata; donde hay error, hay solución y donde hay injusticia, hay justicia. La ilusión predomina y si esto sigue así, agárrense, porque las alegrías pueden llegar antes de lo previsto. Próxima parada, Leganés.