jueves, 28 de abril de 2016

Próxima parada, Alcorcón

Los números del Alcorcón

El Alcorcón es décimo con 52 puntos, a un punto de Osasuna y, por lo tanto, del playoff de ascenso. El equipo alfarero es el segundo mejor local de Segunda División y Santo Domingo se ha convertido en un auténtico fortín que presenciará el partido número 246 de su equipo en Segunda División. Han sumado en casa exactamente 36 puntos -10 victorias, 6 empates y sólo una derrota contra el Huesca el 11 de octubre-. Han marcado un total de 23 goles en Santo Domingo y tan sólo han recibido 8 en contra. En los seis últimos partidos el Alcorcón ha sumado 10 puntos ganando los tres partidos de casa frente al Leganés, el Mirandés y el Oviedo; y empatando en Almería. 


La mano de Juan Ramón López Muñiz

Como siempre digo, las superioridades y las incorporaciones en ataque son claves en Segunda División, no sólo por las bandas como hace el Girona de Pablo Machín con Clerc y Álamo por los carriles, sino que también pueden darse por el interior dejando de lado el doble pivote y subiendo a dos hombres para presionar como ocurre en el Alcorcón con un 4-1-4-1. Juan Ramón López Muñiz ha sabido conectar con el equipo alfarero dotándole de sus mejores armas: la contundencia y el alma de un equipo rocoso. El Alcorcón es un equipo hecho de atrás hacia delante, ordenado y al que no le importa tener el balón en su poder. 

Su portero Dmitrovic ocupa el quinto puesto en la clasificación del trofeo Zamora con un coeficiente de 0.94 con 29 goles encajados en 31 partidos. La línea de cuatro en defensa destaca por su pareja de centrales formada por el capitán Chema Rodríguez y Djené que avala la seguridad defensiva de los madrileños. No obstante, el togolés se ha quedado en cinco ocasiones sin jugar por sanción, por estar con su selección y el último ante el Zaragoza por lesión. El Alcorcón sin Djené no sabe ganar. En los laterales juegan Fede Vega por la derecha y Nelson por la izquierda, aunque en el lateral izquierdo las posibilidades se multiplican con la presencia de Bellvís y Razvan. Los laterales suelen subir apoyando a Óscar Plano y a Collantes en banda, y prueba de ello es el gol que marcó el Alcorcón en la Romareda: subida de Fede Vega, centro y remate del central Rafa Páez que sustituyó al central Djené.

Por delante de la línea defensiva, Juan Ramón López Muñiz suele optar por un centro del campo bastante poblado que junto a las subidas de los laterales y dos extremos punteros provocan muchas superioridades en campo rival. El pivote lo ocupa Toribio, jugador defensivo que también puede jugar de central y que asegura el centro del campo ofensivo del Alcorcón. Insa y Campaña complementan el medio alfarero ejerciendo presión sobre los centrales rivales e impidiendo la salida de balón desde atrás, es decir, un papel bastante parecido al que hacen Oier y Roberto Torres por delante de Mikel Merino en Osasuna. Por ello, sería realmente satisfactorio salir en Santo Domingo con este planteamiento, pero sin perder de vista el doble pivote en la segunda parte con la presencia de Manuel Sánchez para oxigenar a Mikel Merino. Eso será otro cantar. 

Por las bandas Óscar Plano por la izquierda con siete goles y Collantes, ex del Sabadell, por la derecha se encargan de dar verticalidad y profundidad al Alcorcón. Como ya he explicado antes, los extremos y los laterales guardan una estrecha relación en las subidas. Los desdoblamientos pueden ser problemáticos y sería realmente interesante presenciar dos bandas en Osasuna que fijaran las subidas de estos jugadores y limitaran la capacidad ofensiva alfarera. Yo veo acertado un 4-1-4-1 para Osasuna, aunque parece ser que así no será. Finalmente, en punta, el cuarto pichichi de la categoría con 15 goles, David Rodríguez.



El último toque

Ahora vamos a viajar al pasado, y en concreto, a la jornada 35 de la temporada 1999/2000. Osasuna era noveno con 51 puntos, a cuatro puntos del Villarreal y del Lleida, tercero y segundo clasificado respectivamente; y a cinco puntos del líder, las Palmas. Actualmente, Osasuna es sexto en puestos de promoción de ascenso y se encuentra a cinco puntos del segundo que marca el ascenso directo a Primera División. 

Finalmente, me gustaría resaltar la importancia que van a tener los golaverajes a final de temporada y las diferencias de goles en caso de múltiples empates. Ahora mismo, si sólo nos centramos en los rivales directos, Osasuna tiene perdidos los golaverajes con el Leganés (1º), el Alavés (2º), el Elche (7º) y el Girona (8º); y tiene ganados los golaverajes con el Zaragoza (3º), el Córdoba (9º) y el Lugo (11º). En definitiva, si cogemos la clasificación, van a ser muy importantes los partidos frente al Nástic (4º) con un 1-1 en casa y contra el Real Oviedo (5º) con un 0-0 en casa.


domingo, 24 de abril de 2016

Mirada al comienzo

Todo estaba preparado tras una renqueante racha de empates que llevaron a Osasuna hasta la novena posición. Cambio en los repartidores de cartas y mirada al comienzo. Una mirada al comienzo con un 5-1-2-2 donde Oier y Roberto Torres ahogaron al rival e irrumpieron en su zona de creación durante las primeras jornadas. Álvaro Rubio desapareció y el Valladolid se volvió inocente, muy inocente.

La previsibilidad se quedó huérfana, aunque no toda la especulación se esfumó de un bandazo. ¿Por qué? Es muy simple ver que Pučko vive, anda y corre saturado por el exceso de metros por recorrer. Martín insiste en su idea de los cinco defensas, pero se equivoca en las sofisticadas cartas a repartir. Para nuestro buen recaudo, Tano jugó muy pegado al esloveno y pudo demostrar al igual que Oier en el centro del campo y al igual que Nino en la delantera que la filosofía del "uno para todos y todos para uno" en Osasuna es el undécimo mandamiento.

La presión de Oier y Torres fue un flashback alentador e impedió el paso desengrasado del equipo de Portugal. Esta presión a la salida de balón estuvo detallada por las glosas de Mikel Merino por detrás. Todo ello provocó que Osasuna jugara más abierto y que Javier Flaño estuviera "hipotecado" en tres cuartos de campo. En este final de temporada viendo el resto de equipos, las incorporaciones y las superioridades en ataque van a ser definitivas por el más que probable "miedo a perder" que puede explosionar. Una nueva subida de Javier con centro incluido terminó en un gol a lo "Van Persie" de Nino. Éste volvió a ejercer de aguador y presionó como nadie la salida de balón de los centrales y los laterales. Lo más positivo es que no se cansa con treinta y cinco piedras encima. No obstante, una presión que debió de ser de cuatro, se quedó a medio a camino. Juzguen ustedes mismos.

Los cambios fueron más que acertados y el oxígeno de Merino o la saturación de Pučko lo agradecieron. La transformación a un 5-4-1 con un Manuel Sánchez ocupando más parcela de campo y el desplazamiento de Oier a la defensa permitieron a Osasuna ser más compacto en concepto. Álex Berenguer cayó a banda, con Nino como única referencia, y puso en más de un "fregado" a Chica. La salida de Urko Vera del campo complicó un poco la vida a Nino ya que hay que reconocer que el almeriense aprovecha los espacios que le deja el de Barakaldo. A mi juicio, creo que la simbiosis y la conexión en la delantera hay que buscarla más, y si se encuentra, Osasuna será un auténtico perro mordedor en este tramo final.

Señores rojillos, Oier y Torres por delante de Merino provocan una mirada al comienzo, y si algo me deja este partido, a parte de tres puntos importantísimos, es que en cada línea tenemos a un mosquetero -Tano, Oier y Nino-, y que hoy también tuvimos a D'Artagnan en el banquillo. Próxima parada, Alcorcón.


lunes, 18 de abril de 2016

Historias en Mallorca

Toda historia merece un contexto histórico oportuno y toda historia merece ser esclava de su pasado positivamente. Saben hasta en Albarracín de dónde venimos y saben hasta en Tomelloso que hace un año los rojillos hubiéramos firmado al borde de la desaparición estar hoy a dos puntos de la promoción. La historia actual de Osasuna merece su contexto histórico, pero no merece ser esclava negativamente de su pasado.

Los errores en esta historia llamada fútbol no deben ni taparse, ni coleccionarse en un baúl apartado fingiendo que aquí no pasa nada. El lodo pesa y resta ambición. La historia de tener a ocho equipos por encima se produce por dejar las cosas para última hora y por desperdiciar oportunidades dependiendo de los rivales. La temporada de Osasuna es extraordinaria, pero arcaica. Para mí está empañada por la insistencia en experimentos evitables y que resultan desesperantes de lo previsibles que son sobre el campo.

Hoy, ante el Mallorca, la previsibilidad con Oier y Javier en los carriles dotó a Osasuna de lo contrario que requería el partido. El estatismo aborrecedor no suele desembocar en buen puerto. Si estamos dispuestos a acumular hombres en una posición, que sea en el centro del campo, y no me sirve que sin Merino nuestro medio no juega. La inmovilidad repetitiva jornada tras jornada de dos carrileros inexistentes nos merma y afecta a nuestro acierto de cara a gol. Si atacas con cuatro como hoy, en lugar de con seis, ¿crearás más ocasiones de gol? En muchas fases del partido, Osasuna no pasó del centro del campo y este conservadurismo nos aleja de un objetivo que no fue anunciado por nosotros.

Obviamente, si el objetivo se anuncia, ese es el objetivo aunque sea nuevo y diferente al anterior. ¡Encima exquisito y al alcance de la mano! Creo que me entienden. El equipo de Martín no pasó apuros en una isla inexpugnable desde hace diez años, y eso es por culpa de una gran colocación y ocupación racional de campo acertada de Manuel Sánchez. La actuación de Tano no merece menos ya que se está convirtiendo en el mejor central de Osasuna, a mi modo de ver, de esta segunda vuelta ya que David García parece que tiene la cabeza más fuera que dentro de los partidos. Roberto Torres estuvo apagado y espero que la sinfonía translúcida del de Arre se moje y quede transparente cuánto antes. Tal vez sea el sistema.

Finalmente, resaltar una vez más la actuación de Álex Berenguer, esa gacela que tiene que luchar injustamente más sola que la una contra Pinto y Valdemoro con el fin de crear una ocasión de peligro en medio de una huérfana desesperación. Y a este asunto voy yo, si Álex lo consigue con todos los impedimentos posibles, ¿cómo hubiera jugado Osasuna con cuatro defensas y dos bandas marcadas y verticales? Su acompañante no se quedó lejos de merecimiento, pero las ayudas y los auxilios de Nino que desatascan al equipo de un parón irritante son más que conocidos. ¡Ah! ¿Qué sentido tiene el cambio de Álex por Kodro? Sinceramente, creo que faltando más de un cuarto de hora es un verdadero suicidio en ataque.

Señores rojillos, una historia de 50 puntos. Yo creo en Osasuna y en Martín, pero también creo que se han cometido muchos fallos en los que ya se tenía la debida experiencia. Nos seguimos desinflando y hay que encontrar el hinchador cuánto antes. Las dinámicas marcan estados de ánimo, puede ser, pero si diseccionamos nuestra segunda vuelta estamos en números rojos y estos factores nos han ido alejando de nuestro queridísimo ático. En resumidas cuentas, no me afirmes que ganando nueve partidos subimos, si me deslumbras con más arcaismo en polvo. Próxima parada, Valladolid.


lunes, 4 de abril de 2016

¿Un mérito insuficiente?

Señores rojillos, hoy empiezo por el final porque realmente desconozco si el punto de ayer es bueno, malo, buenísimo o malísimo. ¿Quién tiene la respuesta? El desenlace de la competición. La anterior jornada ya dejé claro que esta carrera de fondo se está convirtiendo en una contrarreloj avanzada, y una victoria del Real Oviedo hoy puede darme aún más la razón. El partido fue vibrante si nos empeñamos en las idas y venidas, pero, a pesar de las ocasiones, creo que si el partido dura noventa minutos más el resultado es el mismo por el miedo a perder. Las tónicas del Girona y de Osasuna fueron distintas desde el inicio, a mi modo de ver, por la diferencia que radica en la eficiencia de dos sistemas iguales -algo clave en este mundo llamado "fútbol"-. Así pues, ¿un mérito insuficiente?

El mismo sistema no siempre te da la misma eficiencia sobre el verde, y Martín debería de saber que no tiene mimbres para ejercer un sistema con "irreales" carrileros con el fin de ganar. La defensa de Osasuna me transmitió una inseguridad tremenda a lo largo del partido de la que se podrían salvar únicamente Tano y Miguel Flaño. Una vez más quedó demostrado que una defensa de cinco no defiende mejor que una defensa de cuatro. Es más, lo realmente insatisfactorio es saber que ya lo sabemos, y no ponemos remedio alguno. ¿Alguien me puede explicar por qué Oier y no Javier para ejercer de carrilero si se juega con una defensa de cinco? Osasuna sufrió cojera -sólo fue Buñuel el que dio cierta superioridad en campo rival-. Si fuera una defensa de cuatro, no diría nada, porque las características de los laterales han de ser diferentes, y ahí Oier sí que puede ser mejor que Javier. Muchos pensaréis que la alineación de Oier tiene toda su lógica con el fin de fijar al interior gerundense, pero yo creo que habría sido más gratificante haber jugado con dos extremos para que Álamo y Clerc no cabalgaran las bandas como cabalgaron contra una oposición más bien indecisa. Por cierto, a pesar del fallo en el despeje de puños, Nauzet estuvo más que correcto en varias ocasiones claras catalanas. Está claro que en este oficio se necesita un poco de todos.

La gran virtud, sin duda, de Martín fue la alineación de Otegui y Manuel en el centro del campo dando más libertad a Roberto Torres y a Álex Berenguer. Ni al primero, ni al segundo se les vio, pero sí que fueron los principales protagonistas de ese juego "que no se ve" y de ralentizar la presión de un más que poblado centro del campo franjirrojo. Otro punto muy positivo, y a la vez esclarecedor, fue volver a ver a un estelar Berenguer en la segunda línea de ataque rojilla secundada por un intermitente Roberto Torres. Precisamente es esto lo que me vale para justificar la diferencia del juego de Osasuna y del rival, ya que las órdenes de Martín se basaron en anular el juego de toque por el medio y sustituirlo por un juego más directo confiando en la velocidad de Álex, en la definición de Torres y en el acierto de Urko Vera. Para mi, un acierto para impedir lo que ocurrió en Lugo o en Albacete.

¿Un mérito insuficiente? La actitud de los jugadores de Osasuna dio un vuelco si la comparamos con las jornadas anteriores, pero no soy capaz de calificar con un sólo adjetivo el punto rojillo en Montilivi. La sensación del palo de Roberto puede engañarnos un poco, y si hubiera entrado, aún más. Sinceramente, creo que el paso al frente ha de ser más firme e irrevocable, aunque si esta propuesta nos basta para sacar un punto de cada visita, ¡adelante! Eso sí, en casa no pueden volar más puntos ya que Osasuna es decimosexto en esta segunda vuelta con un total de trece puntos, es decir, insuficiente para llegar a la promoción. Próxima parada, Elche.