El mismo sistema no siempre te da la misma eficiencia sobre el verde, y Martín debería de saber que no tiene mimbres para ejercer un sistema con "irreales" carrileros con el fin de ganar. La defensa de Osasuna me transmitió una inseguridad tremenda a lo largo del partido de la que se podrían salvar únicamente Tano y Miguel Flaño. Una vez más quedó demostrado que una defensa de cinco no defiende mejor que una defensa de cuatro. Es más, lo realmente insatisfactorio es saber que ya lo sabemos, y no ponemos remedio alguno. ¿Alguien me puede explicar por qué Oier y no Javier para ejercer de carrilero si se juega con una defensa de cinco? Osasuna sufrió cojera -sólo fue Buñuel el que dio cierta superioridad en campo rival-. Si fuera una defensa de cuatro, no diría nada, porque las características de los laterales han de ser diferentes, y ahí Oier sí que puede ser mejor que Javier. Muchos pensaréis que la alineación de Oier tiene toda su lógica con el fin de fijar al interior gerundense, pero yo creo que habría sido más gratificante haber jugado con dos extremos para que Álamo y Clerc no cabalgaran las bandas como cabalgaron contra una oposición más bien indecisa. Por cierto, a pesar del fallo en el despeje de puños, Nauzet estuvo más que correcto en varias ocasiones claras catalanas. Está claro que en este oficio se necesita un poco de todos.
La gran virtud, sin duda, de Martín fue la alineación de Otegui y Manuel en el centro del campo dando más libertad a Roberto Torres y a Álex Berenguer. Ni al primero, ni al segundo se les vio, pero sí que fueron los principales protagonistas de ese juego "que no se ve" y de ralentizar la presión de un más que poblado centro del campo franjirrojo. Otro punto muy positivo, y a la vez esclarecedor, fue volver a ver a un estelar Berenguer en la segunda línea de ataque rojilla secundada por un intermitente Roberto Torres. Precisamente es esto lo que me vale para justificar la diferencia del juego de Osasuna y del rival, ya que las órdenes de Martín se basaron en anular el juego de toque por el medio y sustituirlo por un juego más directo confiando en la velocidad de Álex, en la definición de Torres y en el acierto de Urko Vera. Para mi, un acierto para impedir lo que ocurrió en Lugo o en Albacete.
¿Un mérito insuficiente? La actitud de los jugadores de Osasuna dio un vuelco si la comparamos con las jornadas anteriores, pero no soy capaz de calificar con un sólo adjetivo el punto rojillo en Montilivi. La sensación del palo de Roberto puede engañarnos un poco, y si hubiera entrado, aún más. Sinceramente, creo que el paso al frente ha de ser más firme e irrevocable, aunque si esta propuesta nos basta para sacar un punto de cada visita, ¡adelante! Eso sí, en casa no pueden volar más puntos ya que Osasuna es decimosexto en esta segunda vuelta con un total de trece puntos, es decir, insuficiente para llegar a la promoción. Próxima parada, Elche.

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