jueves, 22 de diciembre de 2016

A Pamplona han de venir

Tras desolaciones profundas, irritantes cabreos y puntiagudas decepciones una copa de rosado de la Ribera no viene mal para hacer hueco al champán navideño, el champán del respiro y de la tranquilidad, pero que, además, debe ser el de la continuidad. Un intervalo de reflexión concentrada para comenzar la remontada, y como en toda Nochebuena los ingredientes para la cena y la declaración de intenciones para el amigo invisible -para los más grandes-, va en primer lugar. Así pues, digamos las cosas como son. Osasuna hizo la noche buena y se dislumbraron ráfagas de luz de equipo entre la oscuridad de los siete puntos, las inoportunas lesiones de Miguel, Javier y Digard, la insensatez y la falta de amor propio. Se vio una lágrima en la copa que indicaba que el vino estaba vivo.

Sensación de equipo, no por el resultado, sino por las actuaciones individuales que mejoraron al colectivo, porque en el fútbol si cada uno no gana sus duelos particulares, el equipo se descarrila, pero parece que esta vez los renos no se salieron de la senda del trineo. Tenemos portero, y tiene pelo. Tenemos un lateral derecho soberbio y que nos da pie a no alinear a centrales o a jugadores polivalentes que "despolivalean" en esa posición. Tenemos un capitán descubierto por Joaquín Caparrós, Iván Márquez, capaz en tres partidos de hacerse con la línea defensiva huérfana de Osasuna y marcar los tiempos desde atrás. Tenemos centro del campo con una media hora de Fran Mérida que la hubiera firmado el mejor Mikel Merino con dos pases verticales al pie, terminando uno de ellos en penalty a favor. ¿Y qué decir de Causic? Mejor en los pases y en la orientación que en lo táctico, pero más que correcto sobre el verde y nos concedió lo que tantos pedíamos en tantas ocasiones, ir a eso que llaman "bulto". No obstante, como acabo de dejar entrever, el espacio libre en esa zona sigue siendo patente y ojalá San Fermín quiera hacernos un regalo con lazo alemán para corregir un problema que ya vimos con Jan Urban, pero que se solucionó durante dos partidos hace dos temporadas como en Huelva y en Las Palmas. Tenemos bandas porque a diferencia que en Riazor, Álex Berenguer asentó la cabeza y fue incisivo hasta decir basta. Y la pasta trufada del "Pasta e Basta" la puso Jaime Romero con un golazo intencionado y un toque explosivo. Tenemos mucho, sólo hay que soltar los cabos del miedo y de la amargura.

Pero sí, señores rojillos, a Pamplona han de venir, y si la agresividad de la segunda parte mezclada con la regularidad demostrada se mantienen, más de uno se va a quedar sin media y sin calcetín. Osasuna tiene mucho qué defender y correr para que le desahucien y le denoten por "muerto irresucitable". Llamadme loco, pero la mejoría vista ayer en forma de corazón, amor propio y alguna que otra jugada bien entrelazada invitan a que ustedes me llamen optimista. La salvación agónica no debe esperar, ha de arrancar ahora y con este 2-0 en Copa del Rey el "volvemos" se entona y el "se puede" ya ha vuelto. ¡Aúpa Osasuna y feliz Navidad!



domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Se puede?

Joaquín Caparrós se está convirtiendo en un fracaso adicional más y el río rojillo no estaba como para acoger más almas caritativas y sin resultado. Parece que Osasuna se extrapola al más "janurbanismo" de la primera temporada en Segunda División. Todos sabemos cómo terminó aquello, en Sabadell y con la mayor suerte de la historia rojilla. Sí, dejen ustedes al milagro y al Mesías en su sitio. La más pura tristeza se reengancha sin aceleración positiva porque hoy, domingo 4 de diciembre del 2016, estamos en proceso de buscar qué día caerá Osasuna al pozo de Segunda División de forma matemática, y no estamos pensando en una salvación agónica en el minuto de Javier Flaño.

Señores y señoras, también nos estaríamos equivocando si dijéramos o, aún peor, nos creyéramos que con Enrique Martín las cosas iban por su cauce porque Osasuna no compitió durante los últimos partidos y fue incapaz de ganar en casa a ningún rival directo. La realidad es la qué es y el mensaje de Girona ya no se empezó a cumplir al pie de la letra desde la pretemporada. Mi pregunta es: ¿nadie podía hablar? Ahora, la duda del "¿se puede?" permanece alta, muy alta.

Roberto Torres es incapaz de centrar sin golpear previamente a la hierba y, al margen de este detalle y de estar fuera de su posición natural, el penalty ante el Atlético de Madrid, partidos anteriores con Martín y lo de hoy en El Molinón son indicios de cómo está el de Arre anímicamente. Miguel de las Cuevas lo intenta, pero dos islotes sin entusiasmo le cohiben. Oriol y Kenan provocan una riera lenta y demoledora en contra del juego creativo de Osasuna, y fue con la entrada de Sergio León cuando el equipo dio un paso al frente. Si hay que salvar a alguien, podría salvar a Sergio, Imanol y Causic, pero es que los salvavidas son escasos y no son gratuitos. Muchos aspectos tienen que mudar de piel, no niego la evidencia de un equipo más junto y compacto, pero el hecho es que Osasuna con balón se ahoga y cada ocasión que recibe, encaja gol. ¿Cuestión de salir enchufados? Puede ser.

Señores rojillos, que se lo aprendan y que corran, porque ni el mismísimo Pep Guardiola podría sacar esto al frente. Por lo tanto, por la misma regla de tres, no se crean ustedes que si vuelve Mikel Merino la situación de Osasuna girará 360 grados. La moral está por los suelos, pero la de la afición también, y no deja tirada por tierra la dignidad de un escudo que significa más que una gran familia. Aquí os dejo lo único y mejor que tenemos, nuestro himno:

El "once" de Osasuna, valiente y luchador 
defiende sus colores con brío arrollador 
y por eso los hinchas le gritan sin cesar 
Osasuna Aupa, que tú sabes triunfar. 
De tu blusa y tu bandera, 
fuerte y rojo es el color 
de tu blusa y tu bandera 
como el roble montañés 
y el vino de la ribera 
vibra en tí Navarra entera 
en donde quiera que estés. 
Artistas en el juego, dominan el balón 
derrochan valentía y luchan con tesón 
y el público entusiasta así suele gritar 
Osasuna Aupa, que tú sabes triunfar. 
De tu blusa...etc. 
Osasuna valiente, no dejes de luchar 
que Navarra te admira porque sabes jugar, 


Osasuna valiente, juega con ilusión 
que jugando y venciendo tú serás campeón.