Buenos días señores rojillos, a tiempo. Sí, a tiempo. Es de sabios reconocer "una cagadita" que venía repitiéndose. Mejor comerse a tiempo un buñuelo de la abuela en Navidad que terminar sin habla por la textura del turrón. Mejor salir a tiempo de casa, no vaya a ser que la suegra te esté esperando con los trombones de guerra en Nochebuena. Mejor preparar a tiempo los regalos, no vaya a ser que te bajen la persiana de la tienda. Mejor salir a tiempo de casa, no vaya a ser que te toque la sexta fila en la Cabalgata. Mejor jugar con un lateral largo si no tienes extremos, no vaya a ser que te pase lo que le pasó a Osasuna ayer en la primera parte.
Osasuna salió con lo mismo en mente que frente al Bilbao Athletic, pero con la diferencia de que Martín estaba "cual pajarito" en lo alto. Siempre se ha dicho que desde la tranquilidad de la grada todo se ve mejor. En si, no por la tranquilidad, sino por el parador táctico que significa. Los rojillos sacaban el balón desde atrás de vez en cuando, pero el bloqueo era máximo y rápidamente los de Arrasate recuperaban el balón. No era de recibo ver a Unai García ejerciendo de extremo en un par de jugadas o que tanto Merino como Mesa llegaran a la zona de tres cuartos de campo y movieran la cabeza como perdices en Albacete. Sin más pena que gloria, Nauzet se vistió de San Fermín y Osasuna necesitaba una buena ración de torreznos en el descanso. ¡Aitor Buñuel por Jordan Lotiés! Así fue, y 1-3. 3 puntos, 3 golazos, a 3 del líder y 3 alegrías para cerrar un año rojillo para el olvido, pero en el que claramente la emoción y la existencia de nuestro club revivieron. ¡Ah! Y una especial mención al estandarte Nino. Gracias a él ganamos en la segunda línea y el primer y tercer gol lo ilustran con el cántico que más nos gusta.
Señores rojillos, muchos detalles a pulir y que ayer se hicieron notorios como la ausencia de un doble pivote, donde nos quedamos sin calcetines en más de una ocasión, y la necesidad de un lateral largo para evitar el bloqueo en la sala de máquinas. A mi modo de ver, esta última lección ya está aprendida y apuesto por la titularidad de Aitor. Osasuna entrega su balance tercero y con una memoria plagada de recuerdos como los de Sabadell. Próxima parada, Nástic.
domingo, 20 de diciembre de 2015
lunes, 14 de diciembre de 2015
Un domingo sin sol
Osasuna cada jornada baja un puesto más en la clasificación. Sin embargo, ayer esa bajada no fue con las sensaciones y me uno a la afirmación de Ziganda en rueda de prensa, "Osasuna está volviendo a sus orígenes". Por supuesto que si, pero yo lo matizo un poco más haciendo alusión a José García. Osasuna no está volviendo sólo a sus orígenes de su historia sino a los de la actual temporada. Un equipo capaz de mover a la afición y al rival por sentimiento y no por táctica.
Osasuna salió con un 5-1-2-2 con agresividad ofensiva creando más de un quebradero de cabeza a los cachorros. A pesar de ello, los del "Cuco" cuando tocaban el balón lo hacían con criterio poniendo entre las cuerdas a un solitario Mikel Merino. No termino de ver ni a Lotiés ni a Oier, y sinceramente pienso que Martín echa mucho de menos a Tano. Para mí indiscutible si seguimos con cinco atrás. Y si nos vamos a dedicar a este oficio es necesaria la entrada de un lateral largo como puede ser Aitor Buñuel por la derecha con el fin de que nuestras bandas no queden sustancialmente moribundas en ataque. Y en términos defensivos más de lo mismo, y sino vean la endeblez defensiva de Oier que conlleva el 0-1 de Unai. Si me cambio de ala me encuentro con un lateral distinto a Oier y más parecido a Aitor (salvando las distancias), que a pesar de no ser su posición merece un gran reconocimiento, el señor Javier Flaño.
La sala de máquinas de Osasuna ni echa humo ni está estropeada ni está en desuso ni necesita reparación. Parece ser que todo suena como el curso limpio del Urederra, pero no lo es. Si no echa humo es porque sólo hay uno que la hace funcionar y lógicamente uno sólo no puede. Merino no puede con todo y ahí nos matan. Por eso, mi defensa de cuatro "marcianos". Creo que sacando a un jugador de atrás nos permite meter un doble pivote sin necesidad de quitar los dientes de arriba. En definitiva, ganar presencia y oxidar la sala de máquinas del rival.
Roberto Torres y José García estuvieron correctos. El primero cayó más a banda, pero demostró que con esfuerzo también puede salvar esa posición. Y en cuanto al segundo, me sorprendió demasiado. Creo que puede sustituir a Roberto en Soria.
Para terminar, si que podemos hablar de mala suerte, pero también seríamos un poco injustos. Se buscó el gol y delante estaba el colista aunque con un gran portero, Remiro. Navarro, por cierto.
Señores rojillos, un equipo sin gol es como un domingo sin sol. No sé que pasará en Soria, pero tal vez necesitemos unas vacaciones anticipadas. Nos mantenemos en playoff, pero... ¡Venga! Próxima parada, Los Pajaritos.
Osasuna salió con un 5-1-2-2 con agresividad ofensiva creando más de un quebradero de cabeza a los cachorros. A pesar de ello, los del "Cuco" cuando tocaban el balón lo hacían con criterio poniendo entre las cuerdas a un solitario Mikel Merino. No termino de ver ni a Lotiés ni a Oier, y sinceramente pienso que Martín echa mucho de menos a Tano. Para mí indiscutible si seguimos con cinco atrás. Y si nos vamos a dedicar a este oficio es necesaria la entrada de un lateral largo como puede ser Aitor Buñuel por la derecha con el fin de que nuestras bandas no queden sustancialmente moribundas en ataque. Y en términos defensivos más de lo mismo, y sino vean la endeblez defensiva de Oier que conlleva el 0-1 de Unai. Si me cambio de ala me encuentro con un lateral distinto a Oier y más parecido a Aitor (salvando las distancias), que a pesar de no ser su posición merece un gran reconocimiento, el señor Javier Flaño.
La sala de máquinas de Osasuna ni echa humo ni está estropeada ni está en desuso ni necesita reparación. Parece ser que todo suena como el curso limpio del Urederra, pero no lo es. Si no echa humo es porque sólo hay uno que la hace funcionar y lógicamente uno sólo no puede. Merino no puede con todo y ahí nos matan. Por eso, mi defensa de cuatro "marcianos". Creo que sacando a un jugador de atrás nos permite meter un doble pivote sin necesidad de quitar los dientes de arriba. En definitiva, ganar presencia y oxidar la sala de máquinas del rival.
Roberto Torres y José García estuvieron correctos. El primero cayó más a banda, pero demostró que con esfuerzo también puede salvar esa posición. Y en cuanto al segundo, me sorprendió demasiado. Creo que puede sustituir a Roberto en Soria.
Para terminar, si que podemos hablar de mala suerte, pero también seríamos un poco injustos. Se buscó el gol y delante estaba el colista aunque con un gran portero, Remiro. Navarro, por cierto.
Señores rojillos, un equipo sin gol es como un domingo sin sol. No sé que pasará en Soria, pero tal vez necesitemos unas vacaciones anticipadas. Nos mantenemos en playoff, pero... ¡Venga! Próxima parada, Los Pajaritos.
domingo, 6 de diciembre de 2015
A contracorriente
Parece ser que la niebla de Ponferrada se convirtió en espesa dentro de unas ideas meditadas y mascadas con fuerza y serenidad. Unas ideas más que válidas y que, para mi, siguen siendo factibles para este equipo. A contracorriente, mientras unos crecen, Osasuna decrece.
El 4-1-4-1 convertible en 5-4-1 con la ayuda de David García a los centrales podía ser el antídoto a la pesadilla "Nacho Insa" por no nombrar otras. Me explico. Desde Mendizorroza, el "hueco" persigue a Osasuna sin compasión y además, se manifiesta de todas las maneras posibles (lateral-central, entre centrales, por el medio...) exprimiendo al máximo lo perverso que esto significa para esta categoría. Terrible desaguisado navarro.
La anterior jornada comenté que esta niebla en forma de escabechina arrolladora podría difuminarse con un simple "click". Eso si, no se confundan, lo simple se logra con trabajo. ¿Un hombre más al centro del campo? ¡Eureka! Yo no planteé un 4-1-4-1 debido a que para mi el doble pivote en este equipo es fundamental. Sin quererlo somos demasiado "segurolas", y es más, como ya dije, necesitamos de esa simbiosis tan particular. En resumidas cuentas, necesitamos del uno del otro y el pivote solitario en Osasuna, por el momento, no tiene sentido.
Martín quiso cortar el "hueco" en forma de tubérculo molesto y agarrar tanto a Yuri como a la línea de 3 formada por Acorán, Álvaro Antón y Berrocal. Los del Bierzo venían jugando con un 4-2-3-1. La acumulación de hombres por el medio con extremos pronunciados entremezclada con la "super calité" de Yuri era cuestión de cambio rojillo para lograr la supervivencia. Osasuna no se desenvolvió mal en términos del partido y se notó mayor frescura en ataque (Pučko, Nino, Berenguer). Sin embargo, los intermitentes Merino y Torres los dejamos puestos en vez de las luces antiniebla, la pareja de centrales Oier y Lotiés no estuvo a la altura y Javier Flaño no entendió que es un auténtico suicidio subir por banda con un extremo por delante en una defensa de cuatro. ¡Dichoso "hueco" y dichosas espaldas!
Señores rojillos, tal vez no merezca la pena seguir porque es el primer partido en el que nos pasan por encima sin discusión. Así que como dice Martín, borrón y cuenta nueva. ¡Ah! Perdonen ustedes, pero yo voy a seguir erre que erre y os recuerdo que una defensa de cuatro bien ejecutada puede llegar a ser más sólida que una de cinco. Por favor, ¿qué tal un 4-2-3-1? Próxima parada, victoria.
El 4-1-4-1 convertible en 5-4-1 con la ayuda de David García a los centrales podía ser el antídoto a la pesadilla "Nacho Insa" por no nombrar otras. Me explico. Desde Mendizorroza, el "hueco" persigue a Osasuna sin compasión y además, se manifiesta de todas las maneras posibles (lateral-central, entre centrales, por el medio...) exprimiendo al máximo lo perverso que esto significa para esta categoría. Terrible desaguisado navarro.
La anterior jornada comenté que esta niebla en forma de escabechina arrolladora podría difuminarse con un simple "click". Eso si, no se confundan, lo simple se logra con trabajo. ¿Un hombre más al centro del campo? ¡Eureka! Yo no planteé un 4-1-4-1 debido a que para mi el doble pivote en este equipo es fundamental. Sin quererlo somos demasiado "segurolas", y es más, como ya dije, necesitamos de esa simbiosis tan particular. En resumidas cuentas, necesitamos del uno del otro y el pivote solitario en Osasuna, por el momento, no tiene sentido.
Martín quiso cortar el "hueco" en forma de tubérculo molesto y agarrar tanto a Yuri como a la línea de 3 formada por Acorán, Álvaro Antón y Berrocal. Los del Bierzo venían jugando con un 4-2-3-1. La acumulación de hombres por el medio con extremos pronunciados entremezclada con la "super calité" de Yuri era cuestión de cambio rojillo para lograr la supervivencia. Osasuna no se desenvolvió mal en términos del partido y se notó mayor frescura en ataque (Pučko, Nino, Berenguer). Sin embargo, los intermitentes Merino y Torres los dejamos puestos en vez de las luces antiniebla, la pareja de centrales Oier y Lotiés no estuvo a la altura y Javier Flaño no entendió que es un auténtico suicidio subir por banda con un extremo por delante en una defensa de cuatro. ¡Dichoso "hueco" y dichosas espaldas!
Señores rojillos, tal vez no merezca la pena seguir porque es el primer partido en el que nos pasan por encima sin discusión. Así que como dice Martín, borrón y cuenta nueva. ¡Ah! Perdonen ustedes, pero yo voy a seguir erre que erre y os recuerdo que una defensa de cuatro bien ejecutada puede llegar a ser más sólida que una de cinco. Por favor, ¿qué tal un 4-2-3-1? Próxima parada, victoria.
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