Parece ser que la niebla de Ponferrada se convirtió en espesa dentro de unas ideas meditadas y mascadas con fuerza y serenidad. Unas ideas más que válidas y que, para mi, siguen siendo factibles para este equipo. A contracorriente, mientras unos crecen, Osasuna decrece.
El 4-1-4-1 convertible en 5-4-1 con la ayuda de David García a los centrales podía ser el antídoto a la pesadilla "Nacho Insa" por no nombrar otras. Me explico. Desde Mendizorroza, el "hueco" persigue a Osasuna sin compasión y además, se manifiesta de todas las maneras posibles (lateral-central, entre centrales, por el medio...) exprimiendo al máximo lo perverso que esto significa para esta categoría. Terrible desaguisado navarro.
La anterior jornada comenté que esta niebla en forma de escabechina arrolladora podría difuminarse con un simple "click". Eso si, no se confundan, lo simple se logra con trabajo. ¿Un hombre más al centro del campo? ¡Eureka! Yo no planteé un 4-1-4-1 debido a que para mi el doble pivote en este equipo es fundamental. Sin quererlo somos demasiado "segurolas", y es más, como ya dije, necesitamos de esa simbiosis tan particular. En resumidas cuentas, necesitamos del uno del otro y el pivote solitario en Osasuna, por el momento, no tiene sentido.
Martín quiso cortar el "hueco" en forma de tubérculo molesto y agarrar tanto a Yuri como a la línea de 3 formada por Acorán, Álvaro Antón y Berrocal. Los del Bierzo venían jugando con un 4-2-3-1. La acumulación de hombres por el medio con extremos pronunciados entremezclada con la "super calité" de Yuri era cuestión de cambio rojillo para lograr la supervivencia. Osasuna no se desenvolvió mal en términos del partido y se notó mayor frescura en ataque (Pučko, Nino, Berenguer). Sin embargo, los intermitentes Merino y Torres los dejamos puestos en vez de las luces antiniebla, la pareja de centrales Oier y Lotiés no estuvo a la altura y Javier Flaño no entendió que es un auténtico suicidio subir por banda con un extremo por delante en una defensa de cuatro. ¡Dichoso "hueco" y dichosas espaldas!
Señores rojillos, tal vez no merezca la pena seguir porque es el primer partido en el que nos pasan por encima sin discusión. Así que como dice Martín, borrón y cuenta nueva. ¡Ah! Perdonen ustedes, pero yo voy a seguir erre que erre y os recuerdo que una defensa de cuatro bien ejecutada puede llegar a ser más sólida que una de cinco. Por favor, ¿qué tal un 4-2-3-1? Próxima parada, victoria.
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