Hace tiempo que nuestro Osasuna a base de intensidad, competitividad, kozkor y humildad no despertaba tanta ilusión. Sin embargo, el ilusionista con su instrumento lo han logrado. Martín y la cantera rojilla en gran medida, por tercera vez consecutiva están consiguiendo renacer al león atenazado y dormido de angustia. Partido muy completo con cambio de sistema ante uno de los gallitos de la categoría.
Un equipo hecho y derecho con un presupuesto cercano a los veinte millones y un estilo basado en la posesión cantaba con la voz afinada antes del partido. Los tenores de alta clase como Chuli, Fatau, Dubarbier ó Quique dejaban entrever sus inmaculadas corbatas. Los navarros, de lo clásico a lo clásico. Osasuna pasó del 5-1-2-2 habitual al doble pivote con cuatro defensas por detrás y una línea de tres con un palomero solitario. El objetivo no era más que el de robar el balón al equipo de Sergi y conseguir explotar el velocímetro en las contras.
Tan arrollador era el brillo de las corbatas almerienses en los aledaños de los Juegos del Mediterráneo como exquisita la puesta en escena de Osasuna en el partido. La presión entre líneas con Merino y Oier no dejó margen de maniobra a Fatau, Montoro y Eldin entre otros, y la agresividad de la línea de tres con Pucko, Torres y Álex dio lugar a constantes recuperaciones en 3/4 de campo rival. Así llegó el gol, robo y carrerón de Berenguer para abrir a banda. ¡Pim, pam, pum! Gol del esloveno.
Todo pintaba de color rojillo hasta que el nuevo sistema sufrió el cambio a la vieja usanza. Berenguer por Aitor, y vuelta al sistema "made in Campanas". El Almería comenzó a encontrarse cómodo ya que pudo aplicar lo trabajado y colocarse el pie cambiado en su sitio tras la jugarreta de Martín. Anticipación a la defensa y gol de Chuli para establecer las tablas en el marcador. Martín no se rindió y quitó a un pivote defensivo, Oier, para meter a Olavide, chaval que estuvo a un milímetro de marcar el 1-2. Sin embargo, Merino se quedó muy sólo y sufrió la asfixiante presión del centro del campo almeriense. 2-1, y al traste todo el trabajo.
Señores rojillos, donde hay mata, hay patata; donde hay error, hay solución y donde hay injusticia, hay justicia. La ilusión predomina y si esto sigue así, agárrense, porque las alegrías pueden llegar antes de lo previsto. Próxima parada, Leganés.
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