A veces, basta con ser uno mismo. A veces, basta con la simplicidad, la eficiencia y el "a, b, c". Y este "a veces", Osasuna lo está convirtiendo en un "muchas veces". No es casualidad que los de Martín lleven cuatro victorias de cinco posibles y vayan hilando ideas sin pavor.
Tras una semana movidita en la ciudad a orillas del Ebro, Ranko Popovic tiró de urgencia y alineó al almirante esperado, Jesús Vallejo, y a los tres marineros -Hinestroza, Aria Hasegawa y Jaime Romero- con el fin de sortear la marea rojilla que estuvo presente en la Romareda, ¡y de qué manera! Los de Tajonar tuvieron que abrir el armario plagado de meritocracia por las bajas. Maikel Mesa en el medio sustituyendo a un tocado Merino, y Miguel Flaño atrás reemplazando a un lesionado David. Sin embargo, fueron fieles al " ser uno mismo" y no perdieron su condición.
Nauzet y Unai García pararon la "A" realizando una soberbia actuación que evitó el empate maño en más de una ocasión. Maikel y Oier recuperaron la "B" cortando las transiciones y el juego del centro del campo (Wilk-Dorca) y del media punta (Aria). Finalmente, fue Roberto Torres el que tiró de "C" para sentar a su marca y meter un pase raso medido para que el aguador Nino empujara el balón al fondo de la red. ¿Por qué aguador? Dícese del ciclista encargado de repartir entre sus compañeros de equipo bidones de agua que le da el vehículo de asistencia. ¡Pim, pam, pum! Cuando el equipo más ahogado estaba, fue Nino el que bajaba hasta el centro con el objetivo de oxigenar el juego rojillo. ¡Chapeau!
¡Ah! Y como en toda clase, siempre estará el alumno más zoquete al que siempre le ponen una "E" en el examen. Kenan Kodro no entendió lo que Martín le pidió y se notó en exceso.
Señores rojillos, mientras funcione el "a, b, c" y la fidelidad al esfuerzo y a una idea, no cambiemos de letras. El abecedario de Osasuna no sólo triunfa en la pizarra, también en el campo. Próxima parada, Córdoba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario