domingo, 22 de marzo de 2015

Cada mochuelo a su nido

Pasan los días, los meses, los partidos y por tanto las oportunidades de confeccionar un equipo sólido y con señas de identidad. Este equipo es esclavo de un pasado cruel que arrastra los males del "quiero pero no puedo". Entre estos males florecen la mala colocación sobre el césped y un equivocado sistema de juego que se basa meramente en el toque plano sin progresión. Así, ¿a dónde vamos?

Osasuna no debe renunciar a sus señas de identidad que le llevaron a dónde le llevaron y no debe ahogarse en el juego "bonito" de toque desechando el juego rápido por banda, es decir, el juego triunfador de Segunda División. Sin ir más lejos, me remito al minuto 26 del Recreativo-Albacete en el cuál los onubenses logran remontar el partido tras una gran jugada en la que Pedro Ríos encara por banda y justo en la línea de cal, centra para que el delantero la empuje al fondo de las mallas. Quiénes mejores que Álex Berenguer y Kike Barja para materializar este tipo de sistema.

Quiero creer que Urban está mediatizado tanto por la alineación como por la convocatoria, que en cierta medida pueden estar pensadas en función del mercado de invierno. Pero, independientemente de esta posibilidad no podemos caer en errores de colocación que matan al compañero de al lado, y así sucesivamente, ocasionando un fallo en cadena.

Este sábado pasado sufrimos un Alcorconazo II que se venía intuyendo durante toda la semana de entrenamientos en Tajonar. 

En primer lugar, si nos centramos en la línea defensiva, vemos el primer fallo convirtiendo a un central (Nikola) en lateral izquierdo teniendo en el banquillo a un lateral en esencia (Javier) que ya ha demostrado en incontables ocasiones ser el mejor hombre de la zaga junto a David García. Todo esto sin desmerecer el buen trabajo que realizó el serbio a pesar de su expulsión. 

En segundo lugar, nos encontramos con el error "de traca" que ya criticamos el día de Santo Domingo. Este error es el de poner a Miguel De Las Cuevas de pivote convirtiendo "a la fuerza"  a un gran pasador como Maikel Mesa en medio centro defensivo (intentando reemplazar a Raoul Loé) que acabó realizando faltas impropias de él fruto de su impotencia al no poder ejercer su función. El gol es un retrato del error de bulto de la colocación dónde la Ponferradina mete un balón a la espalda del doble pivote (Miguel-Maikel) plantándose ante un Miguel Flaño adormecido, un David García más preocupado de cubrir la posición de Miguel que la suya y un Ion Echaide por el suelo.

Y por último, me pregunto qué hace Kenan Kodro de extremo izquierdo siendo más efectivo por detrás de Nino. Con este nuevo error, se anulan las virtudes de Kodro pero también las de Nino que tiende a bajar en exceso para repartir juego o crear sus propias ocasiones. 

Para acabar, resaltar mi sensación agridulce bajando las escaleras de El Sadar pensando en la brillante actuación digna de mención de Miguel Olavide. Fue el único que encaró por  el centro y por la banda creando peligro a la meta de Ponferrada y poniendo en evidencia qué es lo que hay que cambiar.

Señores rojillos, disfrutaremos cuando cambiemos de sistema y pongamos a cada mochuelo en su nido. Próxima parada, Albacete.

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