Tiempos negros nos persiguen y nos secuestran bajo una espesa y opaca niebla. Tiempos plagados de telarañas nos aprisionan pero aún las arañas más hábiles pueden dejar un hilo vulnerable. Tiempos hostiles y de incertidumbre nos aguardan pero de las cenizas surgirá un fuego y una luz iluminará al osasunismo. No conozco a la mitad de ustedes ni la mitad de lo que querría. Sin embargo, sé muy bien que llevan en la sangre el león de nuestro escudo que lleva consigo un espíritu limpio de corazón y triunfador.
La esperanza verdadera lleva a la victoria. Seamos valientes, luchadores y defendamos nuestros colores con brío arrollador y gritemos sin cesar un ¡aúpa Osasuna! Pintemos y barnicemos nuestro corazón rojillo aún más. Planchemos y luzcamos nuestra blusa encarnada junto a nuestra bandera roja y azul como falda. Plantemos nuestras raíces fuertes ante la adversidad como el roble montañés. Brindemos con una copa de vino de la Ribera por nuestro sentimiento. Vibremos recorriendo Navarra entera, de rincón a rincón, cantando y derrochando tesón.
No seremos artistas en el juego ni dominaremos el balón pero si que pondremos en pie a un público entusiasta que aunque ahora tenga ganas de llorar, más tarde tendrá ganas de reír al grito de "¡Venga chavales! ¡Aúpa! ¡Pa'lante!".
Señores rojillos, nos hemos clasificado por méritos propios a una verdadera final el próximo sábado y yo les pido que sangremos rojo, encarnemos nuestro himno, acudamos todos al Sadar, dejemos nuestros problemas al margen porque ahora sólo nos une un sentimiento, Osasuna.
#YoSoyRojillo
No hay comentarios:
Publicar un comentario