Hola, les cuento. A mí manera, claro. Parece ser que nos han subido el precio de alquiler del ático. Parece ser que nuestro arrendador se ha puesto un tanto estricto ante su falta de liquidez por lo que nosotros, como arrendatarios, hemos tenido que bajar hasta el tercer piso para encontrar un buen contrato de arrendamiento que cuadrara con nuestro poder de adquisición. Así es, no sé si los tiempos están para vacas flacas, no sé si las vacas flacas ya han llegado o si también las hemos alquilado. Lo único que tengo claro, y no hoy, sino desde el partido en Vitoria en el que caímos por 3-0, es que Osasuna no carbura. Osasuna sigue erre que erre con su error.
Los rojillos llegaban al Martínez Valero en periodo de mudanza tras haber dejado el ático. A disposición de Osasuna, numerosos utensilios, medios y ayudas como para no complicar la adaptación a la nueva vivienda. Sin embargo, Martín, en la línea con los partidos anteriores, quiso complicar el ajuar rojillo. Maikel Mesa estaba muy sólo y el Elche hacía lo que quería a pesar del primer "churro" temprano de Pucko. Aún así, todo era tranquilidad ya que los ilicitanos más que franjiverdes eran inocentes. Ante esta tranquilidad es cuando más impotencia surge en mi interior, es decir, me entristece que no sabiendo a que se juega, el rival no pueda contigo. ¡Cómo sería todo con las tuercas en su sitio! Con esto quiero dejar claro un mensaje. Si Osasuna no está dando la cara en los últimos partidos no es por el nivel de su plantilla. Martín se está equivocando en una parcela principal en el fútbol, el centro del campo. Es de cajón que si el rival te plantea un partido con más hombres en el centro del campo (como hoy el Elche con 5 hombres), tu tengas que jugar con los mismos o por lo menos facilitar una ayuda próspera y segura al pivote que está por delante de la línea de defensa.
El debate no se debe orientar en si debe jugar Merino o Mesa, ya que debe orientarse en si tanto Merino como Mesa necesitan compañero o no. Los cambios hombre por hombre (David por Tano y Álex por Pucko) no variaron nada el dibujo pero si que los rojillos ganaron un poco dentro de lo malo. Las entradas que nos hacían los jugadores del Elche (como Cifuentes) tanto por el medio como por el hueco entre el lateral y el central nos mataban y retrataban el debate. ¡Qué alguien cierre la puerta que hay corriente!
En resumidas cuentas, el problema no está en si defensa de cuatro o defensa de cinco sino en meter a un centrocampista junto a Merino o Mesa. Si la solución para colocar un 2-1 en vez de un 1-2 en el centro del campo está en sacar a un defensa, adelante. Sin embargo, Martín no tocará, a priori, la defensa de cinco jugadores y existen más alternativas. Martín ha cambiado lo que tenía hecho. Oier, como acompañante de Merino en el doble pivote, tapaba, presionaba y garantizaba la libertad de dos de nuestros mejores hombres, Mikel Merino y Roberto Torres. Con la salida de Oier al lateral, los rojillos han perdido todo el juego subterráneo que tenían ganado y dominado a la perfección. Volvamos al inicio. Hoy, por lo menos, Martín ha incluido en su rueda de prensa la palabra "regalar" y es un paso. Los regalos para los cumpleaños o para la Navidad que ya está próxima. Como bien dice el de Campanas hay que coleccionar puntos para el invierno pero llevamos tan sólo una miga de pan de nueve posibles. Si seguimos así, pasaremos hambre.
Señores rojillos, el erre que erre no suele llevar a buen puerto. El no saber a que se juega y la falta de actitud en muchos momentos del partido son preocupantes y encienden las alarmas. Hace un tiempo volábamos alto jugando a lo que jugábamos y encendíamos las almenaras. Hoy, ¿qué decir de hoy? Próxima parada, Mallorca.

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