sábado, 20 de febrero de 2016

El salmón que huye

Al ser dueño de tu libertad, también debes desear reconocer la libertad de los demás. Nadie te da tu libertad, sólo depende de ti ser libre. De la misma forma, tu no das a los demás su libertad, tú sólo puedes reconocer que ellos la tienen. El tema de las elecciones a la Federación Navarra de Fútbol ha removido viento y marea como nunca antes lo había hecho. Sin embargo, no parece ser una cuestión de "me meto porque quiero". Tristemente, muchos intereses hay detrás de estas elecciones, tal y como se van sucediendo los acontecimientos. 

El colmo de los colmos es que el candidato Rafa del Amo dé a conocer que Osasuna pidió que se hiciera un certificado falso con el fin de solventar el tema de la alineación indebida de la Copa del Rey o que revele que nuestro presidente le confesó que está claramente con Javier Tebas. Osasuna jamás debería de haberse metido en estos tinglados que sólo llevan a consecuencias que perjudican de manera directa al club y a sus socios. ¿Por qué tanto interés en estas elecciones? ¿Qué se está cociendo? Personalmente, sólo espero que el huevo cocido no salga podrido.

La batalla por la Federación Española parece ser que también nos implica. De una manera u otra, a los candidatos a la Federación Navarra de Fútbol se les ha equiparado bien con Ángel María Villar, o bien con Javier Tebas. Cada uno va a dónde se cree que saca provecho, pero ese cada uno debe ser consciente que debe ser un todo por respeto a los socios de los clubes navarros, y en concreto, de Osasuna. ¿Qué menos que habernos preguntado? A nadie importamos y de vez en cuando nos hacen un bonito discurso de que somos el alma del equipo. Hay un punto esclarecedor, pero sobretodo esperanzador. Me estoy refiriendo al directivo Juan Ramón Lafón y al contenido de un discurso que no debe ser pasado por alto. "Osasuna es hoy un club presidencialista", y a mi modo de ver, es lo más bochornoso que le puede pasar a un club de socios. Las telarañas en el contrato de Mikel Merino con el Borussia Dortmund son innegables y la opción de compra está en el aire como la transparencia que se nos prometió en su día. Lo que no es de recibo es que salga un directivo a alertar de que el camino se está saliendo del guión, de que se le haya prohibido el seguir encargándose de visar las facturas de proveedores o que el funcionamiento interno de la Junta no carbura por motivo de las "no votaciones" y el inexistente trabajo en equipo. 


Luis Sabalza reconoció hace unos meses que el principal problema de la Junta Directiva era la comunicación. No obstante, todo va más allá. No ha perdido únicamente la comunicación con los socios sino que también ha perdido su confianza en los directivos de Osasuna. ¿Es realmente Luis Sabalza una marioneta en manos de un oscuro titiritero? 


La distribución de roles en un equipo es fundamental para la consecución de objetivos que conlleven beneficios eficientes para todos. Hace un año, a simple vista, parecía que Luis, Pedro, Eva, Fidel y Juan Ramón tenían sus roles específicos y cada uno se encargaba de una materia. Hoy en día, nos damos cuenta de que lo que pudo ser ya no es, y que el peligro de asumir todos los roles negando las votaciones en las juntas, como marcan los estatuos, es creciente. ¿Ha contribuido la llegada de Fran Canal en esta ruptura? Probablemente sea la pregunta más difícil de responder porque, hasta hace dos días, no sabíamos aún si era un señor, una garrapata o una estatua. Desde fuera la confianza de este señor no suscita credibilidad y se le ve como el hombre de Javier Tebas en Osasuna. Parafraseando a Juan Ramón Lafón, Fran Canal debería sentarse con todos los miembros de la Junta y no ser solamente el asesor de Luis Sabalza pese a que sus contradicciones en el contrato de Mikel Merino son de susto. 


No entiendo todavía el argumento de Luis Sabalza en el que se deja patente que la necesidad de Osasuna por controlar el sillón federativo es extremadamente importante. Tanto en la candidatura de Luis Virto como en la candidatura de Rafa del Amo existen componentes que son socios del club rojillo. Estoy de acuerdo en que la Federación Navarra, como su propio nombre indica, represente a todos los clubes navarros por igual, pero eso no significa menospreciar a Osasuna o dejar de tenerle en cuenta. ¿De dónde y para qué ese afán de control? El argumento llegó al extremo y hasta se le propuso a Eva Blanco ser candidata a presidente de la Federación. En este punto, Eva Blanco fue tajante y se negó a presentarse. A mi modo de ver, tomó la mejor decisión posible ya que lo único que tiene que mejorar Osasuna son las relaciones con el conjunto de clubes navarros olvidados por las Juntas anteriores y con una Federación que presuntamente también debe regenerarse y dejar claro su nombre, posición y gestión.


Las formas por parte de la Junta directiva de Osasuna -aunque me da miedo generalizar por la notoria ruptura que existe- dejan mucho que desear tanto en los despidos de Piotrek Urban y Jesús López Vallejo -sin olvidar la readmisión de Javi Lerga-, como en las estrategias a cambio de votos. Es denigrante que a los jugadores de los equipos de Osasuna se les haya citado el lunes en un bar para darles las papeletas y llevarles de las orejas a votar como si no tuvieran criterio alguno o que se concierten partidos amistosos en verano con el fin de conseguir un voto. No sé hasta que punto todas estas afirmaciones que se han realizado tienen fundamento, pero lo que si sé es que dejan mucho que desear.


Señores rojillos, el salmón que huye. La comunicación entre los directivos de Osasuna debe recuperarse debido a que hemos llegado a un punto en el que la comunicación con el socio -punto clave- pasa a ser un tema menor. Este giro en lo directivo debe enderezarse para que no acabe mermando y perjudicando al club en sus relaciones y en sus socios. Este juego de sillones federativos no es de recibo y lo más simple habría sido ausentarse, pero parece ser que existe un titiritero oscuro. Las interpretaciones se llevan a cabo cuando no hay comunicación, por lo tanto, si no quiere esta Junta directiva que se hagan especulaciones que se pongan el mono de trabajo y actúen como ya lo ha hecho Juan Ramón Lafón. ¿Por qué no remar contracorriente como lo hacen los salmones con el fin de conseguir el refugio y la protección río arriba? Aquí nadie duda de la honradez de nadie, pero sí de la capacidad de comunicación y gestión. Estamos a tiempo.

1 comentario:

  1. Te doy la razón en que Osasuna tiene un déficit de comunicación interno y externo, gravísimo pero, se te ha ocurrido pensar que tal vez no sea cierto lo que dice Lafón? Sabes que el presidente del Zarramonza ha negado que el amistoso contra la Real Sociedad de su 50 aniversario nada tiene que ver con las elecciones y que está pactado desde septiembre? Se te ha ocurrido pensar que Osasuna quiere que le represente en Madrid quien le quiere bien, y no quien le denunció judicialmente en el peor momento de su historia? Gora Osasuna.

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