El tiempo no es el que era. Las estaciones son imprevisibles. Las flores florecen y las orugas procesionarias se dejan ver. El transcurso de la naturaleza se adelanta y parece ser que Osasuna se retrasa. En definitiva, la cuesta de enero se asoma a febrero.
Ayer volvimos a pecar de ingenuos y previsibles. La reacción no la conocemos y muchas tuercas están desestabilizando nuestro buque insignia. Los puntos vuelan, la igualdad es tremenda (entre segundo y octavo sólo dos puntos de diferencia) y en casa no se puede fallar con tanta regularidad, y menos apostando por el desaprovechamiento. No me entra en la cabeza como ante un equipo como el Almería que juega con cinco defensas y no crea demasiados peligros en ataque hagamos un mal uso de nuestros recursos alineando a cinco defensas. Somos extremadamente "segurolas" y es vergonzoso apostar por la velocidad y los cambios de ritmo cuando la flauta ya no tiene margen para sonar.
El partido, al igual que el de Miranda, es para cogerlo con "pinzas", desde el once inicial y el planteamiento hasta los cambios. No valen las excusas y, para mí, la autocrítica debe ser clave ahora, más que nada, porque este punto no es un tesoro. Me hiervo la cabeza buscando explicaciones a la entrada de José García en el once titular. Su apatía no es de buen recaudo y me pregunto que pensará Olavide. ¿La salida de Urko Vera? No la discuto, pero si discuto la indolente y perezosa reacción de Martín. El partido estaba para imprimir velocidad, romper la línea de cinco (Berenguer, Olavide, Pučko...) y aprovechar los balones a la espalda de Roberto Torres. A cada comida, su receta. A cada equipo, su sistema. A cada partido, su planteamiento. Ya nos han cogido la medida y no podemos seguir urgando en la herida.
Señores rojillos, una contrariedad alocada. Si ustedes vieron al Girona la temporada pasada, entenderán rápidamente mi conclusión. A Martín le falta un Juncá o un Cifuentes para aplicar su sistema, pero ante la falta de dos carrileros, ¿por qué no reforzar nuestro centro del campo y jugar con dos extremos puros? La respuesta la tiene que dar Martin y confío en que por lo menos reforcemos nuestro centro del campo en Butarque (me gustaría ver a Manuel y Oier) y apostemos por una marcha más. ¡Corred, que nos pillan!
La cita:

No hay comentarios:
Publicar un comentario