viernes, 20 de octubre de 2017

En contra de todo

La adversidad se está poniendo de moda y este factor me preocupa porque se puede perder un buen saco de puntos por el camino. La bicicleta rojilla tiene las alforjas bien puestas, pero, últimamente, la suerte no le sonríe como se merece. Dos palos y balones corriendo a sprint por la línea de gol rival. La izquierda está activa, pero la derecha no termina de asentarse. Quique como fórmula de excedencia ante un Mateo y un Sebas que no terminan de garantizarse su vuelta a la plaza en banda. ¿El punto encalla a Osasuna o le hace fuerte?

La disposición del Barça fue la esperada, pero los agentes externos no acompañaron a certificar una correcta aplicación del análisis. Circunstancias desfavorables a tortazos en todos los sentidos. Los laterales de Gerard fueron ofensivos, y más aún en la segunda parte con superioridad numérica y con el desplazamiento de Costas al centro y la entrada de Tarin -lateral derecho valiente y eficiente cuando no tiene oposición-. La presión alta y las líneas adelantadas se vieron, pero sí que es verdad que Cucurella, su lateral izquierdo, fue menos ofensivo de lo habitual. Osasuna salió como debió hacerlo. Líneas juntas con pasos al frente de Fran Mérida y Roberto Torres cayendo hacia el interior y la “multialternativa” con los cambios de posición de Quique y David por la derecha. Xisco volvió a ser el delantero centro que fija a los centrales y prácticamente la segunda línea de tres del Barça B no gozó de ayudas. La constante de los de Gerard era crear superioridad con el portero, abrir campo con los laterales e invitar a Osasuna a pecar de ingenuo y buscar sus espaldas. A veces, lo consiguieron, pero creo que el error mayúsculo no estuvo en el inicio, sino cuando Aleñá o Arnáiz reciben y no tienen oposición por una mala colocación del doble pivote y la pasividad de los centrales, Oier jugó muy retrasado. No obstante, con Lucas Torró el planteamiento hubiera sido otro, sobretodo en lo posicional.


Arzura estuvo mal posicionado a lo largo de todo el partido. No es un centrocampista posicional, aunque a veces lo lleve a cabo con soltura y decisión. Los dos goles en contra surgen a raíz de una jugada que nace tras una recuperación de balón en campo contrario y conducción exquisita de Arnáiz. Osasuna no supo anticiparse. Nadie colapsó las entradas del jugador del Barça B. Este era su objetivo, recuperación y salida rápida. A pesar de que lo consiguieron en dos ocasiones, Osasuna, hasta ese momento, pudo desbordar y anular la alta posición media rival y, a mi modo de ver, no pudieron jugar tan adelantados como están acostumbrados. La lectura de Diego fue inteligente, pero sí que le pongo el “pero” de las raíces de los goles que ya he comentado y el continuo partido de ida y vuelta que se debió evitar por la velocidad del rival en campo contrario.

Al margen de estos apuntes, el punto tiene el mérito que se merece por múltiples razones. En primer lugar, la ausencia de Lucas Torró para este partido era un socavón para Diego. El partido pertenecía a un único dueño capaz de balancear las situaciones de juego. El desarrollo era más del “estilo Lucas”. Faltó lo posicional, la tranquilidad para sacar el balón limpio, el criterio a la hora de abrir y el equilibrio pausado que pudo frenar la velocidad que citaba anteriormente. No estoy afirmando que la amplitud de campo o que las aperturas hacia afuera fueran incorrectas, sino que faltó en ocasiones el minuto y segundo en la toma de decisiones. En segundo lugar, el marcador. En tercer lugar, la expulsión de Fran que obligaba a introducir a un Fausto que demostró más que Arzura en media hora. Y por último, un arbitraje como hacía tiempo que no recordaba. A mí, personalmente, solo me apasiona explicar el fútbol y tratar de acercar mis reflexiones acerca de lo que veo y analizo. No obstante, la puntilla final de preguntar por qué no salía Osasuna de inmediato mientras aplaudía a la afición, me hirió lo más hondo.

Señores rojillos, Osasuna, en contra de todo, se despide de El Sadar y, todavía, en el liderato. Lo positivo es que hay muchos enfrentamientos directos entre rivales que se sitúan en la parte alta de la tabla. No obstante, Osasuna se presentará en Tenerife con todo en contra de nuevo. Lucas, Fran y Roberto son bajas seguras y, por lo tanto, el fútbol se diluye. Espero que Fausto esté disponible para fornar con Arzura y confiar en la magia de la mediapunta y de las bandas. Siempre quedará la alternativa de jugar con tres centrales y dos carrileros en forma de 3-4-1-2. En fin, lo de la isla ya es otra historia, bucaneros. ¿Nos traemos unos chicharros para Pamplona?


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