domingo, 13 de marzo de 2016

La virtud de Martín

La lectura del partido que ha realizado Martín Monreal es digna de estudio y deja por los suelos cualquier otra teoría posible. El ambiente del Sadar con todo su colorido y un bufandeo que dejó poco que envidiar al del Sánchez Pizjuán recibió a un invitado desahuciado. El contenedor revivió y entre numerosas bolsas de basura apareció una gran parte de la historia de Osasuna. Una historia que late de nuevo y que jamás se debió perder. Como todos sabemos, el juego en cuanto a lo táctico de Pepe Bordalás es más que característico y requería de un minucioso estudio para cubrir de una manera u otra las múltiples virtudes del Deportivo Alavés.

Martín Monreal con el conocimiento de los desdoblamientos de los laterales -Raúl García por la izquierda y Dani Estrada por la derecha- con el fin de ofrecer una alternativa en banda alineó a una defensa de cinco un tanto inusual que consiguió fijar posiciones rivales. Álex Berenguer jugó como lateral izquierdo largo, pero Martín fue muy listo colocando a Oier a su par para que cubriera las entradas de Kiko Femenía por si algún descuido del joven canterano se producía. Tano estuvo imperial ayudando a Javier en el lateral derecho frente a las internadas de un vertical Dani Pacheco por la banda izquierda babazorra. La línea de cinco tuvo la gran virtud de ayudar a Mikel Merino que jugó como punta de un triángulo invertido con Torres y Miguel de las Cuevas por delante con el fin de presionar a Manu García y Sergio Mora -hasta su expulsión- en el centro del campo y dificultar los pases a banda e interiores. A mi modo de ver, fue un flashback de las primeras jornadas en las que dos hombres presionaban al rival por delante del pivote sin tener la necesidad de colocar un doble pivote.

La libertad con la que juegan tanto Roberto como Miguel por delante del pivote es una virtud más de Martín. El de Arre estuvo más que acertado en los pases a la espalda de una defensa, que a pesar de estar con uno menos, no renunció a su filosofía de presionar arriba. Es más, da la casualidad que dos de los tres goles de Osasuna, el segundo de Urko Vera y el tercero de Nino, provienen de dos balones magníficos al espacio de Roberto Torres buscando la carrera de los dos puntas rojillos. ¿Y el primero de los tres? El principal artífice del primer gol navarro fue el alicantino por su espectacular internada por banda izquierda regateando en una baldosa a Sergio Mora. Miguel va a dar mucho a Osasuna por detrás de los puntas y por delante de un Mikel Merino que le quita la presión de defender. 

Si sigo encabezonado con las virtudes de Martín no puedo dejar de citar a nuestra doble punta. Miles de ejemplos hay en el fútbol que evidencian lo positivo que es la presencia de un delantero bajito al lado de un delantero tanque. Nino desahogó a Urko Vera y, cuando el almeriense hace de enlace, la delantera de Osasuna huele a otra cosa. Chapeau. Aún así, la segunda parte no tiene perdón y más teniendo en cuenta que se podría haber empatado un golaveraje que puede ser determinante en la última jornada de Segunda División. ¿Por qué especular con un 3-1 a favor en casa y jugando contra un rival con un jugador menos? 

Señores rojillos, la virtud de Martín nos hace salir en tromba como antaño y gozar de tres ocasiones de gol en los primeros cinco minutos de partido. Al comienzo de mi escrito dejaba claro que el Deportivo Alavés, y con Pepe Bordalás a la cabeza, tiene un juego muy característico. Por lo tanto, por esta razón no concibo que lo de hoy (5-1-2-2) se pueda aplicar siempre, al igual que tampoco se podrá aplicar el 4-2-3-1 de los días de Zaragoza y Córdoba. Próxima parada,  Albacete Balompié.


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