domingo, 3 de enero de 2016

Bandas sonoras

La banda sonora de Martín tiene un guión, una batuta, una partitura, un solfeo y sobretodo una ideología musical propia, particular y única. ¿Se imaginan mezclar la banda sonora de "Indiana Jones" con la de "Titanic" o la de "La Misión" con la de "Los Aristogatos"? Nuevamente, una de cal y otra de arena.

Parece ser que Osasuna va alquilando espejos partido tras partido para plasmar su mismo rostro en el siguiente. La sensación de "perder puntos a lo tonto" me invade y las primeras partes me dan la razón. La banda sonora de Martín se basa en el "A, B, C" que yo mismo expliqué y que reinaba hace tiempo (los cuatro pases rápidos, la sencillez, el ser eficaces...). Sin embargo, una primera parte perdida hizo al Nástic injusto campeón.

Reiterando lo dicho en anteriores partidos, si a las bandas les quitas el sonido no podrán llegar ni a "música de guardería". Sin embargo, si les das sonido con extremos (Pučko, Álex Berenguer), laterales largos (Aitor Buñuel) o jugadores capaces de salir y entrar por banda hacia el interior con el toque-desmarque (Miguel Olavide) se convertirán en verdaderas bandas sonoras.
Lo que hace y puede llegar a hacer Miguel Olavide ni lo hace ni puede llegar a hacerlo, a mi modo de ver, nadie en Osasuna. Para llegar al "resultado Martín", es decir, las aperturas, los pases rápidos y el centro, hace falta el toque-desmarque del pequeño Miguel.

Señores rojillos, ocasión perdida por falta de bandas sonoras. ¡Ah! Y se me olvidaba, si ayer no nos hicieron daño en la primera mitad fue porque Merino se hizo dueño y señor del centro del campo gracias a su calidad, pero sobretodo a la inocencia de los medios rivales. ¿Se dará cuenta Martín que para sonar desde lo alto hace falta más sonido "berenguiano", "sancheciano", "olavicenco" o "buñuelano" ? Próxima parada, Huesca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario