Múltiples nombres, múltiples conceptos y múltiples sacrificios enmudecen el paño rojillo. Un paño plagado de limpieza con el fin de dar nitidez a la vieja cristalera de Tajonar y a los viejos valores inmersos en las gotas de agua que reposaban en los cimientos de la antigua hierba de El Sadar. La cantera está de vuelta, las hormigoneras no paran de dar vueltas, el fuego ruge desde los altos hornos del viejo San Juan y sobretodo el triunfo social ensalza al viejo roble montañés.
Prácticos, con oficio y bajo la batuta de la eficiencia y la eficacia de Martín, Osasuna vuelta alto. Todo esto pone la piel de gallina porque el mensaje que todos queremos escuchar reflota, pero para hacerlo efectivo va a hacer falta algo más que un mero flautista de Hamelín. La táctica en el Alcoraz reafirma la propuesta ante el Nástic, pero yo eché de nuevo en falta a un pequeñajo que puede mejorar nuestro desfribilador de eficacia, Miguel Olavide. De Kenan Kodro poco qué decir. Primero, porque me puso un esparadrapo en la boca en toda regla, y segundo, porque todo lo que diga sobre sus sustitutos quedará en vano por su notable actuación basada en la competencia, la supervivencia, la oportunidad y la reacción positiva.
La portería a cero fue igual o incluso más culpable que Kodro de que nos lleváramos tres pétalos del Alto Aragón. Sin embargo, a lo que iba, el flautista de Hamelín no siempre estará y dejar al contrario el dominio del balón puede desembocar en un destino fatal, algo que estuvo a punto de ocurrir. Buscamos la suerte, y se encontró. Y digo buscamos porque Osasuna fue práctico, estuvo ordenado en defensa con un descomunal Unai García y no dejó a los oscenses pasar de un mero dominio plano, ya que Mikel Merino fue el capitán de un dominio territorial basado en la lucha exigida.
Señores rojillos, ahora vienen Urko Vera y Manuel, el primero un delantero tanque por todos conocido, y el segundo, un pivote de contención, con poderío aéreo y salida de balón que podría dar que hablar al posible doble pivote. Mi sensación es positiva, pero al comienzo de partido pensé que el Osasuna triunfador estaba en el banquillo. Resumen, todos para uno y uno para todos. Próxima parada, Real Oviedo.
José Luis Foncillas: "El osasunismo está por las nubes, soñando con hacer algo grande, y vivo, muy vivo".
Gorka Azpiroz: " Osasuna y el osasunismo, más vivos que nunca. Resurgen de sus cenizas".
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