lunes, 16 de mayo de 2016

Ático sangrante

Adiós al ático. Adiós a esa palabra que no fue citada por nosotros. Adiós a esas cinco letras que aparecieron por Navidad y que, tal vez, jamás debieron escribirse en el aire. Adiós a ese término que tanto nos ilusionó. Adiós a esa esperanza de vernos en Primera al finalizar el campeonato regular. Adiós a una jornada 38 que nos deja a siete puntos del ascenso directo con sólo doce dianas en juego.

Tristemente, ya vislumbramos un ático sangrante listo para sentencia. Los planteamientos de los partidos, aunque estén pensados con la mejor intención, son repetitivos y defensivos. El fútbol y el miedo no son buenos amigos. Por un lado, estoy de acuerdo de que en Segunda los equipos se hacen desde atrás hacia adelante porque en esta competición una mala defensa acaba sucumbiendo. Por otro lado, el exceso de arcaismo y de negación ofensiva puede dejarte lejos de objetivos platónicos. ¿Realmente ese 5-1-2-2 era la mejor opción para jugar frente al Bilbao Athletic?

La presencia de un único delantero como Villalibre, el peligro por las bandas de los cachorros y la ausencia de Oier en el centro del campo de Osasuna eran factores próximos bastante llamativos como para alinear a una defensa de cinco. Una defensa de cinco que más que defender estorba en ataque y, ayer, no estuvo nada acertada. Sin embargo, no fue tan tremendamente "horribilis" ya que Martín puso a dos jugadores que sí que podían ejercer ese estilo de juego -tres atrás para la salida de balón y dos carrileros profundos-. ¿Dónde se quedó ayer el cumplimiento del guión? Repetición a más no poder que vuelve a terminar en empate y gracias, gracias a Nauzet.

Ayer quedó justificada que la presencia o no de Mikel Merino y de Roberto Torres no es tan determinante como se afirmó ante la Ponferradina. El sistema de Martín es monótono por arriba, por abajo, por la izquierda y por la derecha. Carece de término medio. ¡Hasta él mismo se desespera! Llevamos una serie de partidos en los que Martín cambia el transcurso del partido tácticamente a defensa de cuatro, y es justo en ese minuto en el que Osasuna se hace un "lifting" impoluto camino de obra maestra. ¿Por qué insistir en lo que no vale? Decepción y pena, mucha pena.

A los seis primeros minutos de partido, los rojiblancos, sin apenas oposición, tuvieron sus dos primeras ocasiones y Osasuna no sabía cómo situarse sobre el verde. Ojalá sólo hubieran sido seis, porque se conviertieron en sesenta y seis hasta que Miguel Olavide entró en el campo, cayó a banda y dio cierto sentido a un partido sin adjetivos. ¿Por qué alinear a Merino sólo? ¿Por qué meter a Otegui olvidándonos del equilibrio? No estoy jugando a ser entrenador, ni mucho menos, pero sí que pido cabeza ante un centro del campo poblado con un fuerte Guarrotxena y dos bandas abiertas que dificultaron la vida al Zaragoza en la Romareda.

No entendí el cambio de Otegui por Miguel de las Cuevas ya que sólo cambiamos los hombres y no los asuntos principales. Osasuna no tuvo capacidad de recuperación en el medio y, por lo tanto, perdió el timón del balón y todo se convirtió en balones aéreos y pérdidas. Es decir, si no está el jefe de la presión como es Oier y tanto Otegui como Torres no pueden hacerla efectiva robando balón, incrusta a Manuel con Merino formando un doble pivote equilibrado. Sinceramente, creo firmemente que a este Osasuna le viene como anillo al dedo un 4-2-3-1, pero hay que respetar que la propuesta de Martín es otra, y, guste o no, tenemos la oportunidad de meternos en playoff a cuatro partidos del final.

Señores rojillos, el ático se queda sin sangre rojilla. Esta afición se merece mucho más, y como bien afirma Jorge Nagore, "un futbolista de Osasuna, ninguno, jamás, podrá devolverme a uno sólo de sus aficionados un uno por ciento del esfuerzo y tensión que supone ser rojillo". Sólo tres goles a favor en ocho partidos dicen mucho del juego ofensivo de Osasuna, del sistema y de su monotonía cansina. Aún así, estoy convencido de que las cosas pueden dar una vuelta de campana, quedar terceros, cuartos, quintos o sextos, y besar Primera otra vez. No obstante, no queda nada y la mejoría ha de ser superlativa. Próxima parada, Numancia.



2 comentarios:

  1. Gran artículo como siempre. De este partido, creo que todos teníamos una sensación al finalizar el partido de una oportunidad tirada, al igual que contra la Ponferradina. Yo de esta jornada me quedaría con dos aspectos, ambos negativos:
    1º) Esquema timorato, equipo timorato y primeras partes enteras tiradas. Como bien comentas es respetable toda opinión, mejor todavía si `puede justificarse de alguna manera. Comprendo, que ganar en esta Segunda División no es fácil, de ahí la importancia de mantener la portería a 0, pero plantar 5 defensas, jugándonos las habas y estando en plena lucha por ascender (ya vía playoff)… personalmente, eso para mí no es mostrar precaución, sino regalar un jugador que en centro del campo podría habernos ayudado a sujetar mejor al Bilbao Athletic y que, tuvieran menos presencia arriba. Y si regalas campo, y te juega el rival con peligro acabas por sufrir. Defender creo que se defiende mejor cuando no se sufre. Y Osasuna defendió mejor en los últimos 25’ cuando jugó más al ataque. Yo prefiero ponerme ganando y contemporizar después, pero no al revés. Así pues, ¿por qué no ser más atrevidos?
    2º) Actitud en el campo. Quizás esto sea una percepción mía, pero hubo varios momentos, (no sé si motivo de lo del anterior punto) que el equipo parecía descentrado y en lugar de correr se les veía andados o simplemente estáticos. Sonará muy forofo lo que voy a decir y abro paraguas por si a alguien le molesta pero, farras al margen, 3.500 tíos no pagan 30 eurazos y viajan fuera para que el equipo diera la imagen que dio. En ese sentido el partido me decepcionó y mucho, donde salvando los 25’ finales y las intervenciones de Nauzet, el espectáculo en San Mamés fue el propio de una procesión de Semana Santa. El lifting es necesario desde el minuto 0.
    Ahora toca pasar página y centrarse en otro rival de aúpa en esta segunda vuelta, un Numancia muy peligroso con un juego atrevido y que recupera dos jugadores importantes que se perdieron el partido contra Zaragoza por sanción. Parece que están en medio de la tabla, y no se juegan nada, pero siendo así, están yendo de menos a más en cuanto a juego, y en ese sentido es uno de esos rivales que dignifica la 2ª división. Confío en que no vuelen los puntos del Sadar, pero habrá que currar mucho.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Enrique por leer mi reflexión y aportar con tu comentario. Muy de acuerdo en todo lo que dices. Seguimos.

    ResponderEliminar